Normalmente empleamos la palabra “vicio” para referirnos al consumo excesivo de algo, en la mayoría de los casos algo malo para la salud o reprobable. Pero hay otros vicios no tan perjudiciales, ya que las pipas se convierten para muchos en una obligación diaria, no se sabe muy bien porqué. Para los verdaderos amantes, ir a comprar pipas diariamente, al menos un paquete, es algo fundamental.

La costumbre de comer pipas en España no es tan antigua. Esta tradición llega en la posguerra, cuando la falta de alimentos hacía necesario completar la dieta con otras fuentes alimenticias importantes, como eran las legumbres y los frutos secos. Así, este gesto se puso de moda hasta el día de hoy, que es común hasta comprarlas en internet en alguna tienda online de pipas. Las pipas no contienen ningún tipo de sustancia adictiva, aunque lo parezca, y quizá sea el entretenimiento de comerlas o que se vincula a momentos de relajación y placer lo que hace que tanto nos gusten. Por si fuera poco, los nutricionistas la recomiendan para el consumo diario por ser una importante fuente de vitamina E, calcio fósforo y proteínas de origen vegetal.